DJI Inspire 3
El aparato de cine. Cámara X9-8K Air de fotograma completo, hasta 8K (8192×4320), y montura DL con ópticas de 18, 24, 35, 50 y 75 mm.
Drone
El drone no es un extra de la cobertura: es nuestra especialidad. Para cine, series, publicidad y eventos, con piloto certificado y el aparato adecuado para cada plano.
Para quién volamos
Cine
Series
Publicidad
Eventos
329
Proyectos
104
Rodajes con drone
26
Ciudades
6
Países
+2.000
Horas de vuelo
No es un catálogo de alquiler: es lo que vuela con nosotros, y casi todo se puede rastrear en los metadatos de nuestro propio archivo.
El aparato de cine. Cámara X9-8K Air de fotograma completo, hasta 8K (8192×4320), y montura DL con ópticas de 18, 24, 35, 50 y 75 mm.
La plataforma principal: la mayor parte del material aéreo del archivo sale de aquí.
Dron ligero, para cuando el tamaño del aparato importa tanto como la imagen.
Dron ligero de apoyo.
Cámaras de acción
DJI Osmo Action 4
DJI Osmo Nano
Con piloto certificado y perímetro de seguridad coordinado con producción. Las restricciones de espacio aéreo del lugar se resuelven en preproducción, no el mismo día del rodaje.
Volar un dron en un evento no es sólo tener el aparato: es tener el papeleo en regla antes de que nadie lo pregunte.
Dados de alta como operador de aeronaves no tripuladas (UAS) en AESA desde 2022, el año en que se fundó la productora, con las cuatro categorías que cubren casi cualquier situación: A1 y A3 —vuelo abierto, sobre o lejos de personas según el aparato—, A2 —vuelo abierto a corta distancia de personas, con el piloto certificado que exige— y las dos categorías específicas, STS-01 y STS-02, que permiten volar en entornos poblados y más allá del alcance visual, con las medidas de seguridad que cada escenario pide. Tenerlas todas no es acumular papeleo por acumular: es no tener que rechazar un plano porque el dron que hace falta para ese encuadre concreto —uno ligero para acercarse a la gente, uno más pesado y estable para un plano abierto lejos de todos— cae en una categoría que no se tiene.
El equipo vuela con seguro de responsabilidad civil contratado para las operaciones con dron, como exige la normativa para cualquier vuelo comercial. No es un trámite que se enseña sólo si lo piden: cubre a terceros en caso de accidente, y cualquier recinto o ayuntamiento serio lo exige antes de autorizar el vuelo.
Volar cerca de gente no es lo mismo que volar sobre gente sin más: las categorías específicas permiten operar dentro de una zona controlada en un entorno poblado —un recinto con perímetro de seguridad, coordinado con producción—, no sobrevolar al público sin ese control. Es la diferencia entre un festival con el vuelo bien planificado y uno que no lo está.
Fuera de las horas de luz el dron necesita luces de posición homologadas y, según la zona, permisos adicionales. Se decide en preproducción, no la noche del rodaje. Para nosotros esto no es la excepción, es la norma: la mayoría de lo que cubrimos —conciertos, rodajes y grandes eventos— pasa de noche.
Cerca de aeropuertos, zonas militares o espacio aéreo restringido hace falta coordinación adicional con las autoridades correspondientes, y a veces la respuesta es que no se puede volar. Se comprueba antes de dar un plan de vuelo por bueno, no el día del evento. Un estadio en el centro de una ciudad o un recinto junto a un aeropuerto no son casos raros: son justo el tipo de sitio donde más se trabaja, así que esa comprobación es parte del proceso habitual, no un imprevisto de última hora.
El plano aéreo como parte de la producción, no como un extra de última hora: para MITT MOTORS combinamos drone y cámara en tierra en una sola jornada de rodaje, con la moto de protagonista y el paisaje dando escala. Se planifica como cualquier otro plano del guion: storyboard y ensayo del recorrido antes del día de rodaje, no una toma improvisada al final de la jornada cuando ya queda poca luz.
Volar sobre miles de personas sin margen de error es la misma exigencia que pide un rodaje de cine o una campaña con público real, y es donde tenemos más horas de vuelo: Monegros, DURO, Fabrik, o el vuelo sobre el Metropolitano. El vuelo se coordina con los tiempos del propio evento —un show de pirotecnia no espera, el aforo cambia según la hora—, así que se planifica en preproducción, con el perímetro de seguridad ya resuelto antes de llegar al recinto. El plano no es sólo la postal bonita del recinto: sirve también como material de comunicación para la siguiente edición, para patrocinadores que quieren ver el aforo real, y para las redes del propio evento al día siguiente.
Planos rodados por cuenta propia, no por encargo de un cliente concreto: el atardecer sobre las Cuatro Torres y el resto del skyline de Madrid, la bahía de Mallorca con el agua cambiando de color según la profundidad, el pueblo que baja hacia el mar. Es material de recurso, ya resuelto, listo para piezas corporativas, publicidad o contenido de marca sin esperar a que alguien organice un rodaje desde cero — rodado eligiendo la luz con calma, que es justo lo que marca la diferencia frente a un plano hecho con prisa el día que hace falta.
Cuanto antes tengamos estos datos, más ajustado sale el plan de vuelo —y el presupuesto—.
Localización exacta
Dirección o coordenadas del recinto: cambia el espacio aéreo, los permisos que hacen falta y si hay restricciones cerca.
Fechas
La fecha del evento y, si hay margen, una alternativa por si el tiempo no acompaña: el dron no vuela con lluvia o viento fuerte.
Aforo
Cuánta gente va a haber, para calcular el perímetro de seguridad del vuelo.
Si hay vuelo sobre público
Si el plan incluye pasar por encima de la zona donde está el público, o el vuelo se queda dentro del perímetro controlado.
Permisos del recinto
Si el propio recinto o el ayuntamiento exige algún permiso aparte para volar dron, mejor saberlo en preproducción que el mismo día.
Las piezas de drone entran en el mismo plazo que el resto del rodaje: entre 24 y 48 horas. Se ruedan en encuadre abierto, así que la versión horizontal y los cortes verticales para Reels y TikTok salen del mismo vuelo, sin tener que volver a grabar ni recortar perdiendo calidad.
Contacto
Cuantos más datos nos des de aforo y escenarios, más ajustado sale el presupuesto.